Manifiesto de Greenpeace

diciembre 30, 2009
EN PRISION POR DEFENDER EL CLIMA EN COPENHAGUE
El pasado 17 de diciembre el Director de Greenpeace España, Juan López de Uralde, junto con Nora Christiansen y Christian Schmutz fueron detenidos por desplegar dos pancartas en la recepción oficial de la Reina de Dinamarca a los Jefes de Estado durante la Cumbre del Clima en Copenhague. Tras declarar ante el juez, los activistas han sido recluidos en la cárcel danesa de Vestre Faengsel, en régimen de aislamiento y sin juicio, hasta el próximo 7 de enero. El viernes detuvieron a un cuarto miembro de Greenpeace, JorisThijssen, que se encuentra actualmente en la misma situación.

Con esta acción los miembros de Greenpeace intentaban hacer un llamamiento a los líderes mundiales reunidos en esa cena de gala para que actuaran decididamente en la lucha contra el cambio climático. Para ello desplegaron las dos pancartas con el lema: “Los políticos hablan, los líderes actúan” en la entrada del Salón de los Caballeros del Palacio de Christiansborg.

La Cumbre del Clima de Copenhague representaba una oportunidad única para lograr un acuerdo justo, ambicioso y vinculante para salvar el clima. Sin embargo, los líderes mundiales no han querido comprometerse y han traicionado al futuro del planeta y de las próximas generaciones.

Una vez más se persigue a los ecologistas que luchan por defender el medio ambiente, metiéndoles en prisión, mientras los jefes de Estado vuelven a sus casas en sus aviones privados habiéndo dejado pasar esta oportunidad histórica.


Más cosas de unibersitarios (o asín)

diciembre 23, 2009

Dos muchachas y un muchacho vuelven de la Uni a su casa, van comentando algo. El chico comenta: “Ya sabéis, no hay mejor desprecio… que hacer… bueno como se diga.”

Una de las chicas responde: “No hay mejor desprecio que hacer aprecio” Muy segura.

“¿Eso que quiere decir?” Pregunta el muchacho.

“Pues que lo mejor que puedes hacer es hacer aprecio, es decir hacer que le aprecias pero pasas de esa persona porque a ti te da igual. Tú pasas de él pero haces que le aprecias”

“Ahora si lo entiendo”.

Está claro ¿No?


Nuestro Hogar (2)

diciembre 16, 2009

Cuando nací, aquellas primitivas cuatro paredes habían crecido. Abuelo y padre doblaron el terreno ocupado y con muchos sudores perfeccionaron los muros y levantaron una segunda planta. Como cuarto trastero, decían. Mi llegada consiguió que el cuarto trastero se dividiera en dos. Una parte fue mi habitación.

Recuerdo que era acogedora. Subía por ella el tiro de la chimenea y caldeaba el ambiente en invierno. Y eso que el invierno era frío. Pero allí en mi cubil estaba en la gloria. En verano estaba fresco. Creo que era como consecuencia de la rara mezcla que formaba su estructura. Un invento del abuelo. Gracias a las explicaciones de unos pastores, hacía muchos años atrás, posiblemente al poco de instalarse allí. Aquella era zona de paso de ganado. A decir verdad el valle era algo extraordinario en primavera. Se llenaba de colores, aunque predominaba el verde. Los pájaros hacían sus nidos a escasos metros de nosotros. Esos pájaros que me solían despertar con sus cantos.

El valle era como sacado de la paleta de un pintor. Árboles, flores, rocas, todo colocado que parecía hecho a propósito. Al fondo se veía el campanario de la iglesia del pueblo. Porque, aunque nosotros vivíamos algo alejados, teníamos en el pueblo el centro de reunión. Desde que el abuelo apareció, los vecinos le recibieron con los brazos abiertos.

Cuando nací, el pueblo se convirtió en una fiesta, bueno, igual que cuando nacía cualquier persona en los entornos. En realidad, eramos una gran familia esparcida por el valle.

Un mal día la abuela murió. Yo tenía diez años. Desde entonces el tiempo no trascurrió para el abuelo: Seguía contando historias, pero aquellas se detenían en el fatídico día. Desde entonces nada había ocurrido en su vida. Porque estaba vivo, pero su alma le había abandonado.

Después le llegaría el turno al abuelo. Su cuerpo se paro definitivamente. Lloré mucho y eso que nunca lo había hecho. Padre decía que los hombres nunca lloran y si lo hacen que fuera en grandes ocasiones. Aquella fue para mí una gran ocasión. Sé que padre también lloró, aunque fuese a escondidas. Yo tenía veinte años.

Seguimos los tres luchando y viviendo en nuestro hogar. De vez en cuando nos soplaban malos vientos de la capital. Un día aparecieron gentes de uniforme por nuestras tierras. Venían buscando no sé que papeles, porque, según ellos, estábamos instalados ilegalmente. Padre tuvo que realizar muchos viajes a la ciudad para aclarar el asunto, tuvo que patear mucho hasta que, por fin, consiguió demostrar la verdad: Aquel era nuestro hogar, gustase o no a los mandamases.

Pero lo peor vino cuando al pueblo llegó la noticia de que el valle tenía que desaparecer para dar paso a un enorme pantano. Creo que por esa época existía la costumbre de realizar esas construcciones para demostrar que el país se movía y progresaba. Luego eran inauguradas por el propio jefe del estado. Aquello fue un bombazo. Todas las personas de la zona nos pusimos en pie de guerra. No podiamos consentir que eso se llevase a cabo. Si aquello lo inundaban sería con nosotros dentro.

Recibimos apoyos de todas partes, incluso del extranjero. Nos apoyaban contra el acto dictatorial del gobierno. Sea como fuera, conseguimos nuestro propósito y el proyecto quedó estancado.


Cosas de Unibersitarios ( o asín)

diciembre 10, 2009

Oido en el metro de Madrid:

-¿Cómo se escribe parvulario?- Pregunta una muchacha a su compañero de Universidad, según se deduce de los libros que portan.

El chico responde contundente:

-Con “b”. Estoy seguro.

-¿Por qué lo sabes?

-Porque bebé es con “b”, luego parvulario, que es al sitio que se lleva a los bebés es con “b”…

-Tienes razón.


To Shoot An Elephant

diciembre 4, 2009

Desde un compromiso acérrimo con el periodismo como altavoz de denuncia y testigo de los hechos, el periodista español Alberto Arce y el palestino Mohammad Rujailah estrenan el 4 de diciembre en el Pequeño Cine Estudio en Madrid –en exclusiva dentro de la programación del VI Festival Interpueblos– , el documental ‘To Shoot an Elephant’ (Disparar a un elefante). El film es un relato de testigos oculares de la Operación ‘Plomo Fundido’ que se inició el 27 de diciembre de 2008 en la franja de Gaza- Un testimonio único concebido “desde la responsabilidad ética que lleva compartir con un público más amplio lo que está pasando a tu alrededor”, tal y como explica el director español.  

La película recoge imágenes estremecedoras, de urgencia, insomnes y sucias, de un grupo de extranjeros que decidieron quedarse en la franja de Gaza durante esos días y lograron mantenerse integrados, dentro de las ambulancias, con la población palestina. “Decidimos informar desde los civiles que trabajan en el rescate de los heridos ya que nos dan una perspectiva mucho más honesta de la situación que para quienes su trabajo es disparar, herir y matar. Preferimos médicos en vez de soldados. Preferimos la valentía de aquellos rescatadores desarmados a aquellos que se alistan y que tienen experiencias tal vez interesantes, pero moralmente rechazables”, detalla Arce.

Los dos directores fueron las únicas personas, junto a dos corresponsales internacionales de Al Jazeera International, que consiguieron escribir, filmar e informar para varios medios de comunicación sobre lo que estaba sucediendo dentro de la asediada franja palestina. Ningún ‘periodista oficial’ tenía autorización ese 27 de diciembre para entrar (excepto los que ya estaban dentro), por lo que ellos se convirtieron en los únicos testigos, con todas las responsabilidades que eso conlleva tal y como se recogen en el film.


Manifiesto “En Defensa De Los Derechos Fundamentales de Internet”

diciembre 3, 2009

He leído el “Manifiesto” que publica en su Blog, Enrique Dans y, como estoy totalmente de acuerdo, lo recojo en mis blogs:

Manifiesto:

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticasauspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento,promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

NOTA: Este manifiesto fue redactado conjuntamente por periodistas, bloggers e internautas. Si estás de acuerdo, copialo, publícalo en tu blog, leelo en tu podcast, imprímelo y difúndelo por todas las vías que puedas.


Nuestro Hogar (1)

diciembre 2, 2009

Teníamos nuestro hogar. Un auténtico hogar. La historia, larga, comenzó con el abuelo, cuando llegó a aquellas tierras. El abuelo se trajo con él a la abuela. Juntos removieron rocas, desbrozaron tierras… Juntos soportaron las inclemencias del tiempo… Juntos levantaron cuatro paredes de piedra y barro… Juntos cubrieron esas paredes con placas de pizarra que encontraron a saber dónde…

Eran malos tiempos aquellos. Había mucha hambre atrasada y la gente se buscaba la vida como podía. Eran tiempos de confusión. Guerras por todos lados. Las colonias se le escapaban al Gobierno de entre las manos y se empezaba a cocer algo mucho más gordo.

Recuerdo al abuelo contándonos la historia de aquel primer hogar. Estábamos todos y escuchábamos todos.

Padre nació entre aquellas cuatro paredes. Contaba que su madre. ósea la abuela, no quiso que la atendiera la partera y prácticamente con su propio esfuerzo consiguió sacar al crío. Aquel día fue la primera fiesta que vieron las cuatro paredes.

Entonces el abuelo pensó que habría que ir construyendo una habitación para el recién nacido. Se puso manos a la obra. Aunque de momento el crío, que dicen era un llorón, pero por las noches dejaba dormir, reposase junto a ellos en una cuna de madera tallada por el abuelo en sus ratos libres, en nueve meses de ratos libres.

Madre, bueno, madre llegó de muy lejos. La trajo padre. Ella gruñía y regañaba. Decía que padre estaba loco por vivir en un lugar así, que iba a coger los bártulos y dejarle plantado. Pero aguantó junto a él y sus raíces fueron, si cabe, más profundas que las de padre. Entre los cuatro construyeron el canal que llevaba el agua a la casa desde el pozo. Fue una tarea difícil. El terreno era duro y a veces se encontraban piedras enormes que había que remover a base de brazos y sudor.

Aquellos también eran malos tiempos para todos. Porque el algo mucho más gordo fue la guerra mundial, bueno, la primera para ser exactos. Después de aquella contienda, el mundo había quedado manga por hombro y había que rehacerlo a base de sacrificios y de malvivir.

Como, al parecer, los hombres no escarmentamos, unos años antes de nacer yo, en nuestro suelo tuvo lugar una sangrienta guerra fratricida, una guerra civil, más bien incivil, que partió el país en dos, que costó muchas vidas y que sólo sirvió para que hubiera unos vencedores y unos vencidos, hijos todos de la misma patria. Y sangre, mucha sangre, joven y vieja, derramada en aras de, a sabar que ideales.

Padre marchó al frente y tuvo la desgracia de estar en el bando perdedor, por lo que regresó a casa tras tres años de sufrimientos. Madre y los abuelos sobrevivieron agarrados a la tierra, extrajeron de ella sus frutos, alimentaron a los pocos animales que tenían y lloraron pensando en padre y en esa estúpida contienda de la que apenas llegaban noticias a aquel apartado rincón.

Pero todo el horror pasó y se procuró olvidar pronto. Los cuatro volvieron a pensar en el futuro. En ese futuro aparecí yo.