Cuando la niebla se disipe,
cuando el día sea claro,
empezaré a entender.
Espero.
Me entenderé,
entenderé
por qué hago lo que hago
y digo lo que digo.
Entonces,
sólo entonces,
ya no tendré misterio
para mí.
Cuando la niebla se disipe,
cuando el día sea claro,
empezaré a entender.
Espero.
Me entenderé,
entenderé
por qué hago lo que hago
y digo lo que digo.
Entonces,
sólo entonces,
ya no tendré misterio
para mí.