A veces tengo que morderme la lengua, para que no se me escape lo que pienso. A veces tengo que morderme el corazón para que no se me escapen los sentimientos.
A veces tengo que morderme la lengua, para que no se me escape lo que pienso. A veces tengo que morderme el corazón para que no se me escapen los sentimientos.