He visto seres primitivos como gárgolas histéricas, cercanos a la involución de las especies, salir de los charcos ponzoñosos, podridos.
Los he oido gritar, emitir sonidos inconcebibles para seres inteligentes, y comunicarse por alaridos y gestos, obscenos.
Me han entrado ganas de vomitar, pero me he contenido porque se hubieran lanzado sobre mis vómitos para deglutirlos, ellos que se alimentan de carroña y podredumbre.
Los he visto erguirse sobre sus patas ofendiendo al resto de seres vivos y ponerse cara al sol para escuchar sonidos del más allá que los instan a odiar, y se han creido los nuevos sacerdotes de dioses coléricos y despóticos.
Febrero 12, 2008 a las 12:50 pm |
les has visto por casualidad en una televisión autonómica y epicéntrica?