Aquel hombre fue su primer hombre. ¿Su primer amor?![]()
Su primer hombre. Luego se convirtió en su primera experiencia.
Ahora es su primer recuerdo.
Entonces calló. A nadie le importaba. Ahora calla. A nadie le importa. Quizá ya no le importa ni a ella.
Pero es bonito recuperarlo. Moldear el recuerdo con las manos. Fue así, pudo haber sido así, será así. Un momento de duda.
Dudar. Y en eso se escuda. No oye su voz. Su primer cuento de hadas. Su primer cuento de brujas. El ogro que no se come a nadie. El príncipe encantado de conocerse. Y el final infeliz.
Desde entonces la niña bonita no sabía quién era.
Quién entraba. Quién salía. Quién la dejaba. Quién la cogía.
Una usurpadora más.
Una transformación más.
Su cuerpo como una balsa descendiendo por aguas bravas.
Sintiendo bajo su piel fuego. Notando sobre la piel humedad.
Recordó cuando era la niña bonita.
Cuando la miraban, cuando la decían. O no la decían pero la miraban.
La niña bonita.
La mujer hermosa.
La mujer callada.
La mujer furiosa.
La niña olvidada.
La niña olvidada en alguna esquina.
La niña olvidada en alguna cama.
Cuando sopla el viento la mece en las ramas
de un recuerdo alegre de triste añoranza.
Aquí está mujer y está el que buscabas.
Con el que soñaste, con el que soñabas.
Verás como todo empieza y no acaba.
Junio 9, 2009 a las 4:40 am |
Me encanto y no lo buscaba..
solo llego a mi..
Que buena poesia!
saludos..