Berenice en la cama, hace lo que sólo te atreves a imaginar, como una diosa puta, como una diosa mujer.
Pero, quedamos en que Berenice no existe, sólo está en los sueños y en las pesadillas.
No hace falta que la busques, te encontrará si quiere.
No digas que la tienes, huirá para volver.
Y, cuando vuelva, te desposeerá de tu alma, de tu vida.
Menos mal que no existe, así no te tienes que preocupar cuando te encuentre.
Porque sabrás que no es ella,
sino su sombra,
dulce e imperfecta,
inacabada,
mujer real.
¿Realmente?
Escrito por lcuenca