La ciudad era la ciudad perfecta. La ciudad era la ciudad del futuro. Quizá un sueño. Quizá una pesadilla. Era la ciudad perfecta del futuro imperfecto.![]()
Hasta que llegó el Kaos. En forma de lobo con forma de hombre con forma de lobo con forma de hombre con forma de lobo y maneras de hombre con maneras de lobo. Podía ser un lobo. Podía ser un hombre. Podía no ser un lobo. Podía no ser un hombre. Quería ser lo que no era. Un hombre lobo con forma de lobo hombre. Y era lo que no quería ser. Un lobo hombre con maneras de hombre lobo. Un ser desgraciado. Mejor y peor. Dos seres desgraciados. Un hombre desgraciado. Un lobo desgraciado.
Sembrando el Caos y el Kaos.La Confusión y la Konfusión. El desControl y el desKontrol. Nadie sabía quien era nadie. Los hijos no se reconocían como hijos. Las hijas no se veían como hijas. Los padres los repudiaban. Las madres los odiaban.
No sabían lo que hacían, ni el porqué. No sabían quien era hombre ni quien era mujer. No sabían lo que suponía ser hombre o ser mujer. No sabían que significaba ser hijo o ser hija. No entendían la misión de padre ni la de madre. Los roles estaban alterados, konfusos, inquietos.
Todo trastocado en la ciudad perfecta del futuro imperfecto. Todo trastocado por la llegada de Chapelle, el enviado, el ser superior. El aniquilador de la sociedad.
Cuando Chapelle llega, la sangre es roja, la luna es roja, la noche es roja. La vida es como la muerte…Roja.
Escrito por lcuenca