Oido en el autobús. El conductor ha llamado a la central para notificar una incidencia y que tomen medidas.
Conductor:
-Hay un coche aparcado en doble fila, delante de una obra, que está obstruyendo el paso de los vehículos.
Voz que proviene de la central:
-¿Cómo dice? ¿Que un coche está haciendo una obra aparcado en doble fila?
Conductor:
-No. Repito, que hay un coche en doble fila delante de una obra que impide el paso del autobús y de los demás vehículos.
Voz:
-¿Y que hace ahí ese coche?
Conductor, en un tono algo impaciente:
-Está aparcado. Podrían llamar a la policía municipal para que lo retiren.
Voz:
-¿Pero le ha tomado el número de la matrícula?
Conductor, ligeramente mosqueado:
-Noooo, para qué. Si lo que digo es que llame a los municipales y que se lleven el coche con la grua…
Voz absurda:
-¿Pero es de la obra?
Conductor un poco fuera de sí:
-De que obra ni que… Está aparcado delante de la obra en doble fila.
Voz:
-Me puede decir la matrícula.
Conductor, consumiendo sus últimas gotas de paciencia:
-Vamos a ver si nos entendemos. No me he parado a tomar la matrícula. Lo único que quiero es que avise a la policía y ellos ya verán donde está aparcado. Y que se lo lleven. Eso es todo.
Voz:
-Entendido. Que hay un coche en una obra en doble fila. Voy a llamar para que se lleve la grua, pero no sabe la matrícula…
Ante los tics nerviosos que aparecieron en el conductor, los viajeros decidimos bajarnos en la primera parada.
Escrito por lcuenca